Apuntes de India: Sunauli

Enero 2012
SUNAULI

La frontera India-Nepal más concurrida quizá. Mejor cruzarla de día, es desoladora y te sientes como parte de un rebaño, siguiendo el protocolo burocrático para poder cruzar.
Pasar billetes de 500 y 1000Rs a Nepal es ilegal, un delito que amerita tres años de cárcel, así que preavisados, cambiadlos por billetes de 100Rs si vais a volver a India después. La frontera en el último lugar para cambiar rupias Indias por Nepalís, en el resto de Nepal sólo cambian grandes divisas.
El visado Nepalí se compra en la frontera y sólo se puede pagar en dólares, 15 días cuestan 25 dólares. Advierto que para volver a entrar en India, deberás pasar por la embajada India en Kathmandú y tras un proceso de dos días de papeles, podrás conseguir un permiso de reentrada, condicionado en días y de 9€, en nuestro caso de 15 días... pero Nepal, merece la pena!
Baño fotogénico, porque la realidad era más grotesca.
Hacer noche en Sunauli, porque has perdido el último autobús y es noche cerrada, es poco recomendable; del lado nepalí (Butwal) hay algunos hoteles cutres y uno a precio europeo. Haciendo un sondeo, sólo encontramos suciedad y una mierda humana encima de una cama. Sin luz y con generadores precarios, al final optamos por el más barato, deseando que se hiciera de día y salir rápido, a las 7am rumbo a Pokhara, en un autobús local (230NRs), con 9h de viaje por delante.

Apuntes de India: Varanasi


Enero 2012
VARANASI-BANARAS

Lo mejor para hospedarse en Varanasi es la opción que se encuentra en las callejuelas laberínticas pegadas a los ghats del Ganges. Main Road es la calle principal que desemboca en el ghat principal, a su izquierda y derecha quedan pequeñas calles en las que resulta demasiado fácil desorientarse; están llenas de vida, restaurantes y alojamientos económicos. Del lado derecho, pegadito al Ganges, hay un hostal muy bonito, 'Eden', si tienes presupuesto, merece la pena. Nosotras optamos por una opción más barata, 'Monalisa Guest House', casi enfrente de una 'bakery' con el mismo nombre, puedes tener una habitación doble por 300Rs la noche, negociables, depende de lo lleno que lo tengan o las noches que te vayas a quedar. Sin baño, por 150Rs la noche.
Vista desde el interior de Chandan Restaurant, Varanasi. Foto: Noelia Villodre
Colada a orillas del Ganga. Foto: Noelia Villodre.
Main Ghat, Varanasi. Foto: Noelia Villodre.

Un restaurante en el que merece la pena comer es en 'Chandan Restaurant', está bien de precio y la comida es muy rica; En Main Road, a la derecha, veréis una oficina de ATM con el cartel naranja, os metéis por ese callejón y seguís la calle, lo encontrareis enfrente de una agencia de viajes (que cobra comisiones altas) y al lado de una Guest House familiar.




  En la última Lonely Planet traducida al español, aconsejan un restaurante 'típico' llamado Milán Café, yo lo desaconsejo, la comida no es fresca y te exigen la propina, tuvimos que quedarnos en Varanasi más días gracias a ese lugar y por 'amor a un baño'.
Rutina en el Ganga. Foto: Noelia Villodre.
Crematorio a orillas del Ganges. Foto: Noelia Villodre
Es difícil hallar la tranquilidad frente al Ganges, desde que pisas el primer escalón que está frente a él, intentan venderte pinturas, postales, collares, bindis decorativos, te ofrecen un paseo en barca o te piden dinero, simplemente. Cuando te diriges más hacia el sur, hay menos gente y se puede respirar mejor. Paseando frente al río sagrado, eres espectador de sus duchas matutinas, el lavado de su ropa y tendido posterior, en cualquier trozo de suelo donde de el sol, cómo lavan a sus búfalas concienzudamente y cómo se beben el agua para purificarse, en ese órden o inverso, pero la vida empieza y acaba en el río sagrado. Hay varios crematorios en la orilla, donde se apilan los troncos de madera de diferentes calidades para las piras funerarias; según el peso de la madera que hace falta para quemar el cuerpo, la calidad de ésta y la calidad de la tela, con la que se envuelve el cuerpo, será el precio de la incineración.

  Varanasi está contaminada por el turismo; los que quieren ver y los que necesitan experimentar. Gente que peregrina hasta el río sagrado, por devoción a su religión o por devoción a su espiritualidad y los que se aprovechan de éstos.
Está llena de contrastes, gente rica y gente pobre, a la que le dan limosna para mejorar su karma. El olor de la miseria y el olor de la muerte, a la que se ve pasar con naturalidad. Pero si encuentras un rincón, entre los perros tumbados al sol y las cabras con camiseta, en el que escuches el silencio, puedes encontrar paz.
Si pretendes salir de Varanasi rumbo a Nepal, por ejemplo, no utilices el autobús de Paul Travel, para turistas, es caro y horrible, busca otras opciones, como el tren a Gorakpur y un autobús hasta Sunauli, frontera que es mejor pasar de día y rapidito...

Apuntes de India: Agra

Enero 2012
AGRA.
Taj Mahal, Agra. Foto: Noelia Villodre.

Agra suele ser parada obligatoria que, en mi opinión, no merece más de un día. El Taj Mahal merece la visita por lo simbólico del lugar, pero, más allá de esto, poco hay que llame la atención. La entrada es elevada, 750Rs, como la Alhambra de Granada. El precio es por estar cerca, porque realmente, el interior no ofrece NADA, pero pasear tan cerca e imaginar el trabajo y las vidas que costó, el simbolismo del edificio, es lo que se paga. Los mongoles construyeron como nadie y se demuestra en muchísimos rincones de India.

Manish en su Tuk Tuk. Foto: Noelia Villodre.
Cuando llegas a la estación de tren, hay que tener mucha paciencia con los conductores de tuk tuk que te avasallan, muchos ofrecen circuitos de un día por un módico precio, explicándote que Agra tiene mucho más para ver, llevándote a tiendas para que les den comisión o restaurantes, para que a ellos les salga gratis la comida. Si te apetece puedes entrar en el juego; a nosotras nos cayó bien nuestro conductor, Manish y decidimos ir a ciertos lugares para hacerle el favor. Al final, la experiencia, con la gente local que conocimos, mereció la pena.

La habitación doble normalita, ronda las 400Rs.

Apuntes de India: Delhi

Enero-Febrero 2012
DELHI.

Cuando llegas a Delhi, sabes que vas a cometer errores de novato y que intentarás no repetir a la vuelta... así que si los míos sirven de algo;
Llegando a una hora normal, que no sea de madrugada, es mejor no haber concertado nada desde España: reservar una habitación y servicio de taxi al aeropuerto, suele salir bastante caro en relación calidad precio.
Un taxi seguro, contratado y prepagado dentro o fuera del aeropuerto son 320 rupias hasta PaharGanj.
Una noche en una habitación doble aceptable, teniendo en cuenta nuestras diferencias en lo que a concepto de limpieza se refiere, en Main Bazar, de 600 a 700Rs. Un hotel que está bien, aunque no son demasiado simpáticos y más cuando lo tienen lleno, es el Hotel Hare Krishna, al lado del Hotel Anoop, de la misma empresa pero más económico.
Main Bazar, Delhi. Foto: Noelia Villodre.
Una habitación doble en el Hotel Lord Krishna, en la misma calle, la puedes sacar por unas 450Rs si no te importan las sábanas amarillas que no se cambian o las hormigas en la cama. El restaurante de su terraza, sí merece la pena; es bueno, bonito y barato. Ves toda la calle con la distancia propicia para poder evadirte un poco.
Pasillo tren, Sleeper Class, segunda clase. Foto: Noelia Villodre.
Fuerte Rojo, Old Delhi. Foto: Noelia Villodre.
Para viajar en tren, lo mejor es dirigirte a la estación de New Delhi, al final de Main Bazar, y subir al primer piso, que es donde está la oficina para turistas; tienen la paciencia adecuada para explicarte lo que no entiendes y buscarte alternativas si tu ruta tiene el tren lleno. Viajar en sleeper class es cómodo y barato, aunque sea segunda clase, teniendo en cuenta que era invierno y no habían cucarachas. Para llegar a la oficina de turistas, intentarán interceptarte y decirte que está cerrada o quemada, para llevarte a una agencia de viajes y sólo ofrecerte opciones caras con mil comisiones.
Para visitar... el Fuerte Rojo, en mi opinión, merece la pena verlo por fuera, pagar la entrada, el contenido no la vale. Los lunes cierra. Los alrededores de Old Delhi son estresantes; miseria y turismo, religión y religiosidad, más no espiritualidad. La mezquita más grande de India está allí, se puede visitar si no están en su llamada al rezo. Las carnicerías de los alrededores son un poema y si eres mujer, acabas sintiéndote mal, por las miradas o el trato, si te decides a comer en algún restaurante de la zona. Es lo que hay.
Al autoricksaw o tuk tuk hay que regatearle bastante antes de subir, mínimo, te piden el doble del precio real.
Para volver al aeropuerto, si pides un taxi desde el hotel, te cobrarán unas 250Rs de las cuales, al taxista no le llegarán ni 100Rs. Si te vas a la entrada de la calle Main Bazar hay taxis, déjate llevar por tu instinto y encuentra a alguien de quién te fíes.
Cualquier compra la puedes hacer en Delhi, más barata que en el resto de lugares del norte de India, allí puedes encontrar casi todo y no olvides regatear.

Aeropuertos; de lo absurdo y su seguridad.

Bienvenidos al aeropuerto de Kathmandú, Nepal... pasarás por un control de seguridad para entrar al aeropuerto, otro para subir las escaleras que te llevan a inmigración, el típico para dirigirte hacia la puerta de embarque y otro, justo antes de subir al avión, a los pies de la escalerilla que te hace sentir tan cerca y tan lejos... Siempre, una fila para hombres y otra para mujeres, mochila de mano por rayos-X y revisión manual, y cacheo manual y conciso por parte de una amable policía o no tan amable, por cada rincón de tu cuerpo serrano, detrás de una especie de cortina de ducha, para que no hayan mirones, delicadamente, una por una, vamos pasando por sus manos. Mochila y tarjeta de embarque se van llenando de sellos...
Por fin arriba del avión, todo revisado y requeterevisado, tú, palpada y revisada, todo en orden, con ganas de llegar a destino, o no, porque Delhi... es para pensárselo!
Maletas en la cinta transportadora, en unas extrañas bandejas y con mil pegatinas de seguridad... Por fin aparece la mia, que casi pesa más que yo... huele a gasolina, está mojada... menos mal que aquí lo más importante es la seguridad! Ah! me han abierto una cremallera y forzado un candado, Cómo se me ha ocurrido llevar un mechero en mi maleta! Varias maletas abiertas, forzadas, para sacar los mecheros facturados que la gente, inocentemente, transporta entre su ropa interior, sin saber que han estado a punto de ser un asunto de estado. Tendrán tan buen control con las mercancías realmente peligrosas? o la fijación con los mecheros símplemente es porque son coleccionistas?
Acompañados de los mecheros, también se llevaron mis gafas de vista, a lo mejor también las consideraron peligrosas, por si hacía un fuego con el efecto lupa. Gracias KingFisher, por dejarme ciega y sin poderme alumbrar el camino.
En India también pasas controles de rayos-X en mochilas y cacheo para entrar en el metro, donde también te quitan mecheros y cerillas, pero eso no es un problema si vienes del aeropuerto!
Llegar a España, no fue mucho mejor, sí que es verdad que la seguridad no es tan puntillosa, pero tienen otros detalles poco agradables. Iberia, en sus vuelos operados por AirNostrum, ese avión tipo avioneta que parece de juguete; cuando está el vuelo lleno, a veces no cabe todo el equipaje en bodega, así que lo dejan en el aeropuerto de salida y ya te lo entregarán en tu destino cuando tengan sitio en los próximos vuelos, te venga bien o no, y es el procedimiento normal... ¿normal?
Qué suerte poder volar como un pájaro y ahorrarse toda esta morralla absurda, controlada por buitres, frente a ellos, somos pequeños gorrioncillos.



Foto: Noelia Villodre.

'AVE' Caesar, los que van a morir, te saludan...


  La fiebre por el AVE inunda las arterias viarias de nuestro país; AVE PARA TODOS, aunque luego no lo use 'nadie'; La tarificación desmesurada de los billetes hace que a la hora de decidir entre tiempo o dinero, se llega a la conclusión, que tampoco hay tanta prisa por llegar...
  Esta reflexión viene por el proyecto del AVE eje cantábrico-mediterráneo, el tramo Sagunto - Teruel es el que en este caso me ocupa, me afecta indirecta y directamente. Las asociaciones de vecinos y ecologistas de la zona, solo piden que se restaure el actual trazado de la línea Sagunto-Caudiel-Teruel, mejorando su servicio y suprimiendo curvas y algunas rampas, en vez de hacer una agresiva construcción de una vía paralela. Así se abaratarían costes y no se atentaría de manera tan agresiva contra el ecosistema de La Vall de Segó. Además de canteras en montañas, túneles subterráneos y pasos elevados extremadamente cerca de núcleos urbanos, expropiaciones de terreno, cortes de caminos únicos de acceso a casas en terreno rural... Los pueblos gritan con una voz, hasta ahora dormida, por sus derechos, sus casas, su ecosistema, su legado, su tierra. Como siempre, el futuro de muchos, en manos de pocos, a los que les viene grande su poder, el poder de un dios en manos de un hombre hace que se les corrompa el alma.
LA EMPATÍA NO ES UNA VIRTUD QUE LOS POLÍTICOS CONOZCAN.

Primavera veraniega.

  El mercurio de los termómetros nos transporta a julio, pero todavía es abril; será una secuela del cambio climático? o sólo una advertencia del infierno que nos espera en la época estival? 32 grados y subiendo! Este fin de semana, las playas han estado abarrotadas, al más puro estilo cañí; sombrilla, mesa y sillas, fiambrera con tortilla, cervezas en la hielera, niños con cubo y pelota, abuela con sombrero, y un inacabable espectáculo de diferentes razas de perros que sacaban a pasear y jugar a sus amos.  Gente paseando por la orilla, algunos vestidos completamente, hasta con zapatos, en plan 'iba caminando y he acabado en la playa, como quien no quiere la cosa, aunque esté a 10km de la ciudad', otros luciendo sus modelitos del decathlon, que explotarán este verano hasta que se decoloren. Algunos valientes han probado las aguas gélidas y turbias de este mediterráneo versión cloaca que tenemos en la zona; una capa de aceite y motas de 'algo' flotaba en la superfície, desde la que te costaba ver el fondo. Sin ir muy lejos, me he topado con una naranja, una percha y unos palos de madera.
La gente estaba haciendo picnic incluso encima de las dunas, que se supone no puedes ni pisar, por la fragilidad de su ecosistema, pero como los más madrugadores habían ganado los merenderos habilitados, al ecosistema que le den!


Me he despedido de mi primer día de playa del año, y el último en levante, con ese aroma carácteristico de coco y bronceador de deliplus, dejándome las ruedas en los socabones que llaman 'baches' del parking de mi amado Saler.


Foto Noelia Villodre.